En la etapa final se desarrolló el sistema de suspensión y montaje, que incluía los cables, las fijaciones y el esquema de distribución de los elementos. Cada pieza recibió un número individual correspondiente a su posición en la composición. Como resultado, se preparó un plano de montaje con la indicación de las filas, la cantidad de elementos y su secuencia para un ensamblaje preciso en el espacio.
Después del modelado y la equilibración, todos los elementos pasaron por un proceso de acabado: lijado, pintura y aplicación de un barniz protector. La selección de los tonos se realizó con el objetivo de lograr una solución visual unificada y la coherencia de todas las piezas dentro de la composición.
Cada pieza se creó a mano a partir de arcilla amasada. Las formas fueron desarrolladas teniendo en cuenta su posición dentro de la composición y su orientación en el espacio. Para cada elemento se determinó un punto de equilibrio, se realizaron los orificios para la fijación y luego las piezas se colgaron para comprobar su estabilidad y el ángulo correcto.